noviembre 4, 2008

La lluvia cae en la terraza que hace un par de horas me veía inhalando aire y concentrándome en los colores que brotan naturalmente de los párpados cuando cierro los ojos de cara al sol. Hay sueños de ballenas encalladas, y entre la vigilia y la humedad me vuelvo andrógino, atravieso las paredes y beso aquella espalda salpicada de neutrones y estrellas muertas. Me gusta pensar en lo que hay bajo el mar, en las siluetas que describen los cardúmenes y en el descenso en espiral de los tiburones hacia espacios más amplios de los que puedo llegar a imaginar con la mente. Liberarme es liberarme de todo. Liberarme de mí. Acercarme al mundo en silencio. Volverme vacío-transparente-mudo-casi-inexistente y observar qué hay detrás de las palabras, qué hay detrás de la parte de atrás de los pensamientos. No habrá lugares, guaridas, señales, destinos ni espejismos. No habrá futuro ni pasado.

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El viaje de las nubes

julio 3, 2007

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Durante la mañana soñé que, parado al frente de las torres Jimenes de Quesada, me montaba encima de una camioneta roja que era conducida por una estudiante de los Andes absolutamente hermosa y también desconocida. Tras defendernos de un indigente lleno de rabia que nos intentó atacar, no sé porque resultó medianamente apropiado que yo continuara en el carro de la desconocida y que ella me invitara a su casa (A pesar de esta descripción la cosa no era para nada sugerente ni la persona mencionada mostró algún tipo de interés en mi). Allí adentro, en una especie de salón de cátedra de colores verduscos, gigantesco, había una piscina de aguas termales alimentada por chorros que caían de las paredes. Todo en el lugar respiraba brutalmente a clase muy muy alta, y yo me sentía algo fuera de lugar (En el recinto se encontraban los demás amigos de la Uniandina que eran igualmente hermosos y perfectos). Mientras ingresaba al agua mi amigo Dani Villegas llegó y me puse feliz de que estuviera ahí. La piscina, en el sueño, desapareció del todo. Estuvimos hablando un rato hasta que llegó Gina Parodi, con quien duramos hablando muchísimo tiempo también (tenía las gafas blancas con las que siempre sale en televisión y a pesar de su orientación política parecía ser una buena persona), y finalmente quedamos de salir los dos, en una cita romántica claro está, mientras Villegas aprobaba toda la situación.

Tras el sueño me levanté muy tarde, leí algunos artículos del malpensante (los dos de Isaak Babel que me parecierón bellísimos) y trabajé varias horas en los arreglos de algunas canciones. Por la noche Lucía y mi hermano llegaron con un ratóncito entre una caja grandísima: es nuestra nueva mascota. Los dos vieron el partido de fútbol mientras yo seguía trabajando y veía parcialmente algunas jugadas. Luego de esto vimos televisión un rato y me comí una lata de atún. El día se pasó a toda velocidad. (El ratoncito es hermoso, cuando tiene miedo se hace debajo de la rueda de la jaula y el resto del tiempo se la pasa corriendo sobre ella como si no hubiera mañana).

Ayer estuvimos Lucía, Juliana, mi hermano, Sánchez y yo en la marcha de lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas de Bogotá. Me es muy difícil escribir de por qué asistí a la marcha sin inmediatamente sentir que me estoy llenando la boca de un orgullo imbécil y me estoy montando a mi mismo en un pedestal ético al que no pertenezco (asistir o no asistir a este tipo de cosas no me hace a mi o nadie mejor o peor persona). Solo puedo decir que desde siempre la homofobia y la discriminación sexual me han dolido muchísimo, casi más que nada, y que el horror que me produce pensar que es lo que hay en la cabeza de quienes condenan a otros por ser quienes son en lo más profundo de si mismos, es infinito y muy doloroso. Me gustaría vivir en un sitio dónde la gente se pudiese amar y cuidar mutuamente sin miedo de ser discriminada, violentada o estigmatizada por no poder renunciar a una condición que de ninguna manera es errónea o condenable. Estar en esa marcha me alegró no tanto por la declaración que implica sino por poder ver que a mí alrededor la gente se toma de la mano, se quiere, y puede vivir sin miedo alguno. Y al romper esta barrera la vida también se llena de color, pues poco a poco aceptamos que cada cual al ser en realidad quien es está expresando las dimensiones infinitas que tiene lo humano, con cada brillo particular que hay en cada hombre y cada mujer. Y entonces me pregunto si un mundo así no sería una celebración hermosa de lo diverso, y no sería lo más cercano que existe a vivir la vida como una obra de arte. Todos los colores son hermosos, toda vez que no impidan que los demás brillen.

El estado restringe los derechos de las parejas homosexuales, manda un mensaje de guerra y aprueba frente a los ojos de sus ciudadanos la discriminación y la violencia. Puede acaso existir una sola actitud mas aberrante que ésta? Me dan escalofrios, me da asco, me da tristeza. Marché no porque hacerlo me haga una buena persona, sino porque mis dos pies no podían estar en un sitio diferente ese día. Hay algo en todo esto que atenta contra mí directamente, no porque sea yo la víctima de las decisiones del senado sino porque toda forma de asesinar lo diverso, de violentar lo múltiple, de cerrar y cerrar y cerrar hacia una visión unidimensional de las cosas hace hervir mi sangre en rabia y odio. Todos somos diferentes, hermosamente diferentes, maravillosamente diferentes. “Los derechos sexuales se ejercen, no se mendigan”, gritaban ayer, y yo estoy de acuerdo.
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Primero la montaña
Luego el viento y la sombra
Luego la montaña.

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El viernes ensayé gran parte del día donde Juan Pablo y sentí que podría dejar todo en mi vida por la bandita. Suena a cliché y me encanta porque no miento, y no hay nada más hermoso que amar el grupo en el que uno toca. Vuelvo a tener esa sensación absoluta de enamoramiento por la música que tenía en el colegio, cuando no existía mayor placer que el sonido, que las canciones, que reunirse con alguien más y hacer algo que llena de alegría el espíritu. Por la noche me tomé unos tequilas y entré a escobar. Por situaciones ajenas a mi la noche no terminó muy bien, en lo absoluto, y todo el sábado siguiente tuve una sensación terrible. La cosa mejoró en la noche cuando fuimos con mi hermano a ver Ratatouille, que me pareció preciosa y me animó un poco.

Siento miedo por M. Lo amo pero no sé que hacer. En este momento se me está drenando todo, todo es inútil. Me siento inútil, me da demasiada rabia y una tristeza muy profunda. No sé que hacer.
El lúnes leí muchísimo en un café en la 19 con tercera. Visité una tienda bellísima dónde vendían libretas y libros con tapas de hermosas, en un ambiente de taller de imprenta o de carpintería que me acordó mucho de mi papá pues el ama este tipo de oficios. Almorcé cerca de la Luis Ángel con mi hermano, Ade y Malu y luego todos se fueron. Me quedé en el café que mencioné leyendo “Plataforma”, y un poco trastornado subí caminando por el eje ambiental hasta la falda de monserrate. Allí me acosté en un pasto y observé por casi una hora el cerro de guadalupe, el viaje de las nubes y las sombras que proyectaban sobre el suelo y que terminaban por cubrirme y abandonarme a mi también. Deseé escribir un poema, todos estos días he tenido ganas de escribir un poema pero me enfrento todo el tiempo a tantos poemas hermosos que termino desistiendo. (Subiendo hacia la falda vi una casa rosada, bellísima, al lado de la universidad América, o como se llame. Debo regresar a ese sitio pues en el lugar funcionaba un café con buenos precios). Luego caminé hasta híbrido, hice garabatos y ya para esa hora llevaba muchísimo tiempo solo. Ese día, a pesar de que hubo momentos hermosos e intenté al máximo estar tranquilo, me pesó como algunas otras veces el no estar acompañado. Regularmente me da ese sentimiento y no puedo sino culpar a la química cerebral que hace que un día de mierda sea un buen día y un día lleno de buenas cosas se sienta como el peor del mundo sin motivo alguno (o al menos eso concluí esta semana). Más tarde mucha gente cayó al cumpleaños de Mario (el sitio tiene una decoración curiosa, como de casa abandonada) y me tomé un par de tequilas al lado, dónde doña Ceci, con Mario, Astrid y María, a quienes no veo mucho en general aunque me caen muy bien. También me ví con Rafa y el gordo, hablamos mucho y llegué a la casa a dormir.

Serial project No. 1 (Sol Lewitt)

Serial Project 7 (Sol Lewitt)

(Lúnes)

…Beck and Lidell and Björk and so many beats, in many colors, like little freshly painted card-boards rearranged in apparently (just apparently) random shapes, featuring “every relevant combination” in this beautiful Sol Lewitt’s fashion…

No he dejado de tener sueños extraños desde ayer. (Por la mañana estuve en clase de historia, entregué el trabajo y regresé muy campante tras un breve paseo por alcalá (sin deprimirme por tener que venirme solo a la casa sin haber visto a ningún amigo por la mañana) a estudiar. Cual no sería mi rabia cuando al poco tiempo de estar acá se fué la luz. No media, una o dos horas. Desde la una de la tarde hasta pasadas las 6. Durante este lapso estuve leyendo varias cosas, me enamoré un poco más de Sol Lewitt y, naturalmente, dormí mientras la casa lentamente se iba haciendo penumbra.) Soñé que estaba ensayando con Andrés Correa -con el cuerpo de Camilo Ordoñez- y con la figura completamente difusa de alguien más. Intentabamos cantar orillas diferentes pero yo tenía que hacer un esfuerzo sobrehumano para cantarla, no entendía nada ni afinaba nada y además parecía estar como drogado porque no veía ni tenía dirección ni sentido de orientación (Estaba tocando con la miniguitarrita que el bajista con el que solo tuvimos un ensayo, Jorge Villamarín se llama, tenía en la casa. -Pienso todo el tiempo en esa guitarrita-). Finalmente me tenía que tumbar en el suelo e intentar agarrarme de algo para sentir la realidad. Después, una vez más, iba caminando por la séptima alfrente del chicó y descubría que mi amigo Juan Pablo Bermudez andaba con una nueva novia que era bastante friki. Mientras caminabamos, unas escaleras realmente empinadas se empezaban a hacer más y más estrechas hasta que una vez más, sintiendome drogado, resbalaba por ellas. Luego otravez esa maldita sensación de intentar despertarse pero no poder, y seguir en ese maldito limbo, inmóvil, completamente desesperado. Es de las sensaciones mas horrorosas que haya sentido, y me ocurre con demasiada frecuencia.

“En la primavera de 1968 (Lawrence) Weiner instaló en la periferia del recinto universitario del Windham College, en Vermont, un trabajo escultórico (…). La obra titulada SERIES OF STAKES IN THE GROUND AT REGULAR INTERVALS TO FORM A RECTANGLE – TWINE STRUNG FROM STAKE TO STAKE TO DEMARK A GRID – A RECTANGLE REMOVED FROM THIS RECTANGLE, ocupaba la mayor parte de una superficie de césped y sufrió graves desperfectos a manos de algunos estudiantes al poco tiempo de inaugurarse la exposición. Afectado en un primer momento por este hecho, Weiner no tardó en comprobar que, aunque dañada en la materia, su obra seguía estando en lo fundamental intacta en razón de su concreción lingüistica, pues podía repetirse en cualquier momento en circunstancia distintas de acuerdo con las indicaciones oralmente formuladas.” (Tomado de Arte Conceptual, Daniel Marzona). (Leí esto durante el apagón, antes de dormir. Luego regresó la luz, me senté a trabajar en composición y la luz se volvió a ir. Tras un ataque de nervios en el que grité y perdí vergonzosamente el control, me llené de tristeza al perder todo un día invaluable de trabajo entre la maldita oscuridad. (Es impresionante todo lo que uno depende de la electricidad, realmente es impresionante). Al recordar la cita de arriba, sin embargo, me tranquilicé muchísimo. La obra que estoy haciendo no es en lo absoluto diferente del croché. Mientras se sepa con claridad cual es el patrón, nada va a variar. Prefiero depender de sistemas estrictos que de la “inspiración del artista” y el pésimo sistema de energía de la colina campestre me dió un poco la razón. Me gusta pensar que se puede componer en la cabeza, sin siquiera imaginar los sonidos. Me gusta pensar que la belleza del pensamiento y de las reflexiónes es igual de conmovedora y profunda que la belleza de los sentimientos. Me gusta también pensar, como pensaba un día llegando a la casa de Jules, que se debe poder hacer música en la que las ideas artículen como los silencios, las notas y las palabras, en exactamente el mismo plano. Me gustan los sistemas y los moldes: En clase de síntesis, el jueves, explicaron los sistemas derivados del teorema de Fourier y de ahí los procesos de resíntesis y las aplicaciones de estos. Básicamente se hacen muestreos de sonidos (através de ventanas de que se diferencian y se superponen por milisegundos) para generar espectros, imágenes. Éstas imágenes se utilizan como moldes y en combinación con otras o a partir de variaciones de estas mismas permiten crear nuevos sonidos. Se trata pués de la resíntesis de sonido e imágen indivisiblemente unidos en retículas generadoras. absolutamente excitante -Debo buscar la canción de Aphex Twin que utiliza este proceso utilizando como imágen la cara del tipo-).

(Martes, Miercoles, Jueves, Viernes… masa informe de días)

“Se podrían multiplicar indefinidamente esos ejemplos; cada flor tiene su idea, su sistema, su experiencia adquirida, de la que se aprovecha. Examinando de cerca sus pequeñas invenciones, sus procedimientos diversos, se recuerdan estas interesantísimas exposiciones de máquinas en que el genio mecánico del hombre revela todos los recursos. Pero nuestro genio mecánico data de ayer, mientras que la mecánica florar funciona desde hace millares de años. Cuando la flor hizo su aparición en la tierra, no había en torno de ella ningún modelo que poder imitar; tuvo que inventarlo todo. En la época de la clava, del ardo, de la maza de armas, en los días relativamente recientes en que imaginamos el torno de hilar, la polea, el cabrestante, el ariete; en el tiempo -como quien dice el año pasado- en que nuestras obras maestras eran la catapulta, el reloj y el telar, la salvia había construido los espigones giratorios y los contrapesos de su báscula de presición y la pedicularia sus ampollas obturadas como para una experiencia científica, los disparos sucesivos de sus resortes y la combinación de sus planos inclinados. ¿Quien sospechaba, hace menos de cien años, las propiedades de la hélice que el arce y el tilo utilizaban desde el nacimiento de los árboles? ¿Cuándo llegaremos a construir un paracaídas o un aviador tan rápido, tan ligero, tan sutíl y tan seguro como el del amargón? ¿Cuando encontraremos el secreto de cortar en un tejido tan frágil como la seda de los pétalos un resorte tan poderoso como el que lanza al especio el dorado polen del esparto? ¿Y la momórdiga o pistola de damas (…)? ¿Quien nos dirá el misterio de su fuerza milagrosa?

(Maurice Maeterlinck, La inteligencia de las flores, leído en un bus B1 de transmilenio el viernes a las 12 del día, tras un aguacero impresionante que cayó encima mío sin ninguna piedad y que me tenía tiritando. (Las gotas de lluvia y las lagrimas confluyendo tras la lectura).)

Las ideas fueron puestas en las flóres como el blanco y el negro en ti. Como el vapor de la mañana frente a un puerto vacío. Como signos de puntuación que expresan toda una orilla suspensiva, un horizonte de lluvia, un dolor que no conoce final. Dragónes, flores, y todo tu silencio. Acercate a mi, deja las ventanas abiertas, acógeme en tu madrugada y deja que todas las escencias cuiden tu cuerpo, dibujen una espiral entre tus hombros, te llenen de galaxias y conjuguen en el silencio la más bella de las oraciónes. La belleza es en ti.

I can’t help falling in love with you. (El miercoles me dormí llorando. Recibí secretos. Por la madrugada me dibujé protegiendola, mientras dormía).

(El maestro, Juan Gabriel Osuna, me preguntó por mi trabajo. Me propuso incluir unas variaciones al estilo de unos collages de Warhol que aún no encuentro. Se acerca la semana más compleja academicamente)

(Sábado en la mañana)

Con una leve resaca, que afortunadamente ya amainó casi por completo, me encuentro en pijama escuchando beck y earth intruders en loop. No puedo dejar de moverme frenéticamente, de imitar el “move through the room like ambulance drivers” y no puedo dejar de sentir que estoy a punto de explotar en una enorme bola de furia y lava. “Hay en mí tanto veneno que puedo estallar“, dice una canción que escribí hace como 3 años y que me gusta mucho. Anoche estuve en Magnolia y me encantó la decoración del lugar y el cuarto con la cama. Los asientos, cuadrados y blancos, me dieron sosiego. Al lado del bafle, conos de lluvia al decir de Spinetta, recordé “Parlante”, que es una canción mágica del flaco. La música no es ni remotamente similar en calidad a la de escobar, pero se puede agitar la cabeza. Era el cumple de camilo ordoñez y estuvimos una vez más con jules, él, lucía y una amiga de ellos que no recuerdo como se llama. Hablamos por horas de horas con lucía sobre cuadrados, manos, beats, geometrías y todas aquellas cosas que son tan importantes tanto para mi como para ella, todas esas mitologías personales que muy pocas veces en la vida pueden ser transferibles, expresadas, y que aún así son el aire para respirar y retratan como absolutamente nada lo que uno es. Nuestras mitologías se rozan, se reflejan, son adversas y a la vez hermanas. Son absolutamente abstractas pero creo que no hay nadie en el mundo con quien las pueda compartir de una forma tan clara como con ella. Son conversaciónes apasionantes.

Me muevo en la gran bruma de fondo de la que escribía Paul Eluard en uno de los más hermosos poemas de amor que he leído jamás. La exhuberancia de la ciudad no llena el abismo. Ni la fiesta. La belleza de los libros, la voluptuosidad del pensamiento, la verdad eterna de un solo sonido tampoco, aunquen se convierten estos últimos en paliativos, en maneras de llenar de belleza pura mi vida. Esta mañana toqué el E de la guitarra al aire y lo dejé sonando. Se me erizó la piel. Escuché un fragmento de Morton Feldman que me pasó Juan Pablo, la introducción de Wanderlust del nuevo disco de Björk, y ahora el sonido del viento. Todo es lo mismo. Contracciónes, respiraciones, nubes sonoras que se desplazan a su propia velocidad. El sonido es un gran organismo con vida propia, al que hay que intervenir lo menos posible, a veces. La labor del compositor es tomar un puñado de arena en las manos y lanzarlo al viento, en todos los casos regando la arena sobre la misma arena.

No puedo parar de escuchar a Beck. Sus canciones son obras de Robert Rauschenberg hechas sonido. Parecen a punto de estallar, suenan como si las coordenadas del sonido en que se desarrollan se quedaran cortas, forzanso a una sinestésis, a una eventual erupción de colores y dibujos en todas direcciónes. Coming to you 1000 beats per minute. Las canciones repiten estribillos ridiculos, se burlan de si mismas y de absolutamente todo a cada instante. Su concepto es anarquista, ecléctico, agresivo y profundamente artístico. Sus letras son la voz del pensamiento, son asociaciones libres, son a veces absolutamente azarosas y atacan directo a una conciencia y a un imaginario con el que me siento completamente identificado. Su música anti-melódica expresa velocidad y una militancia maravillosa, ejemplar, de la incoherencia. Su obra no construye sentido, no es un medio para decir o expresar sentimientos triviales. Su obra en si misma es un manifiesto de diversidad, es un receptáculo de influencias vibrantes, burbujeantes, absolutamente seductoras. Su forma de vestir es brutal. Envidio su voz y su forma de recitar y daría lo que fuera por ¿cantar? de esa manera. Podría durar tres horas diciendo cosas.

(Gramercy Park Hotel es una canción geométrica y maravillosa).

Peter Parker

mayo 7, 2007

El viernes por la mañana estuve en la universidad, presenté una primera parte de mi obra de composición y el profesor me explicó varios métodos de desarrolo interesantes. Tengo que sentarme a trabajar sin descanso porque el tiempo ya se está acabando. Aunque ese es el tipo de promesas que uno siempre se hace y no puede cumplir en general, creo que evitaría una tragedia y me produciría muchísima tranquilidad concentrarme en lo académico completamente. Alguna vez Eduardo dijo que en momentos complicados no había mejor refugio que estudiar como un cabrón y la verdad quiero hacerle caso (Ayer pensé en Edi andando por Praga y me sentí profundamente feliz por él. Me está haciendo muchísima falta su sinceridad, su incondicionalidad, la forma en que se le sale ser tolerante y bueno conmigo)). A los compañeros de clase les gustó muchísimo lo que hice y eso me animó porque, aunque solo elegí el proceso y las sonoridades, la coherencia de los resultados -rítmica, motívica, melódicamente-(esa suerte de sonido opaco y profundo) no es propiamente un mérito mío y me ha sorprendido a mi tanto como a ellos. Dejar ser a los sonidos decía Cage, darles un impulso pero no intervenirlos, tan solo contemplarlos en su magnifica perfección. ((El sonido sigue siendo un milagro, insisto, y una sola nota es un evento suficientemente complejo y fascinante)). (((Mientras escribía esto Juliana me mostró GROTRIAN pianos y fue más que perfecto (porque empezaron a sonar tonos puros mientras escribía sobre ellos… weird). Alguna vez le hablaba a Juan Pablo sobre componer asignandole a figuras geométricas sonidos, como en una especie de tetris que por su propio movimiento generáse una gran imágen sonora, una construcción (pensando en eso escribí “La casa”). En esta página encontré una bellísima variacion de la misma idea (creo), aunque el programa pierde sincronía rapidamente))).

Por la tarde dormí en mi casa. Odio dormir de día porque de inmediato me siento triste, desconfigurado, y despertar al anochecer me hace sentir como un vagabundo. Es la imágen perfecta de la depresión, no querer hacer nada, tumbarse a domir, que es casi como morir porque se desaparece del mundo completamente, se regresa a la heteronomía total, a estar a la deriva del sueño, a dejar de ser por algunos momentos (Siempre me ha dado miedo quedarme dormido. Cuando estoy cayendo en el sueño me despierto agitado, pensando que es injustificable abandonarse a uno mismo de esa manera). Así me he sentido, talvez deprimido, lleno de una rabia injustificada y paranóica frente a todo cuando me dicen y hacen los demás. Odio los conflictos, odio inflingir dolor o humillación a otro ser humano, y odio sobre todo a mi super yo, ese ser terrible dueño de la verdad en el que me convierto cada vez que peleo con alguien. Detesto a esa persona, creo que es la faceta que más detesto de mi mismo y soy muy proclive a caer en ella. (Viendo Spiderman3, una película entretenida pero completamente olvidable, me vi a mi mismo caminando como Toby Mcguire con la araña galactica pegada en el pecho, absolutamente confiado, seguro de mi mismo, y por ello envilecido, egoista, terriblemente vanidoso).

Por la noche vi los Simpsons (por millónesima vez el capítulo en que bart consigue un “hermano mayor” -que es grandioso-, el de cuando Marge quiere entrar a un Club -que además de ser buenísimo me hizo llorar un poquito- y uno nuevo, no tan bueno pero suficientemente bueno para ser de los nuevos, sobre un autosecuestro de Bart-). Mi hermano me invitó a Cine (spiderman3), y su compañía fue como siempre que cálida y agradable (recuerdo a mi papá anonadado diciendonos que como podiamos ver esa basura, que como ibamos a botar la plata de esa manera. Recuerdo también que en el parqueadero mientras me pasaba al puesto de adelante mi hermano aceleró, y volteó rapidisimo, haciendome caer estrepitosa y graciosamente sobre la guantera (todo esto de forma premeditada y calculada por él). Hace rato no lo veía reirse tanto (me acuerdo en este momendo de cuando me caí antes de exponer sobre la pasión según San Mateo en historia, frente a todo el salón (aún tengo la cicatriz en la rodilla), siendo esta la continuación de otra caida en el mismo salón 5 días atrás, cuando entrando tarde a clase me resbalé e hice el ridículo (no me molesta que se rian de mi por estas cosas, bueno, no siempre). (Soy un carro mal manejado)). Últimamente he entrado a revizar posts viejos del blog de mi hermano y hay uno en particular (en el que describe como lucía toma una fotografía) que me parece hermoso y expresa la sensibilidad maravillosa de este sujeto. Miguel, al igual que lucía, (y pienso aquí también en turo) es una persona enormemente bondadosa, lo hace feliz dar, preocuparse por los otros, y supongo que por eso me invitó a distraerme un poco pues me ha visto triste estos días. Espero vivir cerca de mi hermano toda la vida, para poderlo invitar yo también en cuanto pueda hacerlo. (Comí una bolsa gigante de palomitas de maiz, unos nachos con queso (muy poco queso para tantos nachos) y una coca-cola. “Comiendo como degenerado mientras veía Spiderman” o “de como ser completamente un gringo durante un par de horas”).

Ayer ensayé por la mañana con Laura, aunque no me gustó del todo como sonó. Me da un poco de miedo no estar a la altura de lo que la banda necesita, y en este momento me es un poco dificil revertir esa situación. Tras esto estuve en la casa haciendo nada y esperando que fueran las 6 para que juan pablo viniera a ensayar. Se fue la luz y finalmente decidí irme a la casa de él, dónde estuvimos dándole hasta las 10 de la noche, haciendo arreglos y tocando. Juan Pablo me va a dictar clases de ténica vocal y eso me parece maravilloso. Tras esto, frente al teclado y al piano hemos destapado un par de botellas de vino y un poco mas ebrios hemos decidido dar mate a una botella de Mezcal que Juan Pablo tenía como recuerdo del d.f. Estuvimos hasta las cuatro de la mañana sentados frente al piano, escuchando musica, bebiendo, y eventualmente tocando un poco. La pasé increiblemente bien junto a juanpis, ese ser humano es ya un hermano (Nota mental: Aquello de beber si necesidad de ir a un roto o de bailar o de estar en una algarabia es muy bueno. One on one se bebe mejor). Me quedé a dormir allá y a eso de las 11, con la nefasta noticia de que el pc de juan pablo dónde estaban todas sus cosas (entre ellas nuestas maquetas de Ego) se había dañado, decidí venirme a la casa.

Tras escribir el inicio de este post fuí a dónde Dani Villegas, con quien vimos una atardecer maravilloso en la sala de su casa e hicimos (bueno en realidad él hizo y yo presencié) el análsis de la sinfonía No.4 en Em de Brahms (cuyo trabajo de orquestación me noqueó desde el inicio). Escuchamos algo de jazz también, una canción maravillosa de The Cure que tengo que volver a escuchar (creo que se llama lost o algo así), y una obra para percusión de Cage titulada “She’s asleep” que me encantó. Luego de esto fuimos a comer, me acompañó al transmilenio y me contó la historia de amor de sus papás.

Estuve a punto de colapsar y llorar dónde daniel. Necesito a J. Su ausencia se hace más real cada día y la vida progresivamente pierde brillo, yéndose con la lentitud del tiempo mis ganas de crear y de vivir expectante del futuro. (La tautología con la que Duchamp “definió” el arte es también aplicable a la vida. Se vive únicamente para vivir, y esto por alguna razón sirve de consuelo, si lo pienso bien).

En el transmilenio de camino hacia dónde Dani y de regreso a mi casa estuve leyendo el libro de Taschen sobre arte conceptual que mi mamá me regaló. Estoy absolutamente maravillado con muchísimas de las obras expuestas, pero particularmente me encantan las que abordan sistemas seriales y clasificaciónes rigurosas de procesos mentales, de imágenes, de palabras y hasta de ensayos (El ya mencionado trabajo de Kawara, las fotografías de Bernd y Hilla Becher, el Index 001 de Art & Language o los fotogramas de Jan Dibbets). Me gusta, talvez por mi afición actual al minimalismo, la manera en la que abordan ideas organizables explotando hastas las últimas consencuencias los sistemas que diseñan. Caminando por la 13, enfrente del nuevo éxito cerca de dónde daniel, observaba las lozas en el suelo, cuadradas e idénticas, de un color uniforme de gris cemento, y no podía parar de pensar en maneras de intervenirlas, sistematizar y secuenciar figuras en ellas y diseñar patrónes generadores bajo una lógica precisa (podría tratarse de  colores, imágenes o letras). Creo que el minimalismo produce en mi una extraña reconcilación con las matemáticas, con la geometría, con los sistemas perfectamente mesurables que actúan bajo una lógica consistente. Crear arte bajo estos parámetros es expresar una suerte de belleza natural, superior a los caprichos del gusto, regida por una sistemas universales, eternos, que emulan un impulso generador primario en dónde los elementos que constituyen las obras son libres de transitar por el laberinto que uno les traza. El “gusto” está en los surcos que uno diseña, más los resultados se ignoran y, como decía arriba, sorprenden y estimulan en la misma médida en que sorprenden y estimulan a cualquier otra persona. Se trata de poner semillas, de que las obras germinen mediante estos procesos por si mismas, cual si fuesen plantas. Y aún cuando es una lógica eterna y antigua, su uso en la creación artística y la aplicación de sus parametros más fundamentales (es decir su forma de empleo más radical), es en alguna medida reciente.

(Soñé estando en un concierto de Spinetta en tributo a su carrera en buenos aires. Se trataba de un gran evento, un evento histórico. Tocaba junto a björk, que se transformó luego en mi compañera del Gothe Sol S, con quien he soñado insistentemente en estos días. El concierto, que iba a ser transmitido por televisión nacional, iba a estar diseñado de tal manera que tanto Björk como Spinetta tuviesen cada su propio escenario: Un gran cuarto blanco y perfectamente cuboidal (cuboidal?) sin pared exterior, con pequeñas hendiduras cuadradas y negras en las paredes laterales que servían como retornos. El cuarto de Spinetta, contiguo al de Björk, no tenía estos retornos y en algún momento del sueño Luis Alberto le hacía el reclamo a la cantante islandesa, quien respondía en perfecto español. El concierto se desarrollaba en la Universidad de buenos aires, que en realidad era una escuela de Arte al estilo de la ASAB. Funcionaba en una casa colonial antigua y absolutamente enorme, con muchos pisos superiores e inferiores al nivel del suelo y millónes de cuartos y salidas. En algún punto del sueño iba a uno de los sotanos -que ahora que lo pienso es idéntico al piso superior de Socorro-, dónde unos chicos Emo tomaban Coca-Cola y hablaban de trivialidades. Como siempre, desperté antes de que el concierto empezara, con rabia).

Ahora mismo suena Atoms for peace de Thom Yorke y entro en un trance maravilloso al constatar miles de intuciones en esta bellísima melodía y en esta simple pero certera secuencia. Aún hay mezcal en mi cerebro, debo estudiar muchísimo, y por lo pronto, descansar un poco.

abril 29, 2007

Anoche soñé con los botónes de peyote que comían Castaneda y su maestro en Las enseñanzas de don Juan, más solo hasta ahora entiendo que se trataba de ellos. En el sueño un grupo de rastafaris-punk en pro de la legalización de la droga (que cantaban sus canciones activistas en la zona de la circunvalar que desvía hacia la calera, mas o menos a la altura del parque “el chicó” en la séptima) me regalaban semillas (semillas!) de marihuana que venían acompañadas de una extraña baba multicolor. Yo tomaba una de ellas e inmediatamente sentía una fuerte alucinación. Últimamente sueño todo el tiempo con deslindarme del todo de la realidad. Las drogas de mis sueños siempre se ingieren: pepas, space cakes, semillas… Sueño también frecuentemente con episodios de locura en los que, a intervalos regulares y violentos, intercalo ataques de desquiciamiento y randomness con episodios de pura razón en los que siento un pánico criminal, el pánico de estar volviéndome loco. Es, sinceramente, uno de los miedos mas atroces que conozco; se trata de auténticas pesadillas. Intenté un par de veces comunicarselas a Juliana pero fue imposible, estas cosas son completamente intransferibles. No sé que pueda analizar de esto, pero sé que intuyo lo frágil y débil que es la frontera entre una realidad y otra.

Ayer estuve todo el día con Gloria en la feria del libro. Su compañía fue bonita, aunque no dejo de pensar todo el tiempo en cómo hemos cambiado y como de alguna forma ya no somos las personas inocentes que se conocieron hace casi cuatro años. A su lado, recuerdo cuando no era una persona terriblemente autoindulgente, cínica, predecible como lo soy hoy. Dos eventos, además de la grata compañía de la susodicha, llamaron mi atención: Las lozas de la calle que conecta la 26 con la feria de exposiciones, y un bellísimo libro en las exquisitas ediciones de Acantilado que contenía las conferencias sobre estética de Stravinsky en Hardvard, no recuerdo de que año. Este libro, tantas veces comentado por mi actual profesor de composición Juan Gabriel Osuna en alguna clase sobre contrapunto del siglo XVI hace unos dos o tres años (como pasa el tiempo!!!), me acordó también del bonito libro sobre Erik Satie que compró Villegas hace poco en la feria. Me encantaría tener ámbos pero no tengo dinero para ninguno de los dos. (La feria, como evento, no me gusta. Está repleta de gente y stands de administración y autosuperación. Es un gran supermercado, y para alguien sin dinero resulta un poco triste. Ya entiendo porque no iba hace tantos años).

Rikotto, la rockola Punk de la 82, se ha convertido en mi nuevo lugar de peregrinación. Me gusta bastante este sitio, aunque no tiene absolutamente nada de especial. Tras ir a la feria nos tomamos algunas cervezas allí con gloria, hablando sobre todo de asuntos del corazón. Sería bueno ser una chica para poder ser mas útil en estas situaciones, pero cada vez me siento mas predeciblemente masculino.

Por la noche mientras escribía el prólogo a este blog, hablé con mi amigo de infancia Juancho Eslava (quien vive ahora en Buenos Aires), a quien amo tanto y con quien compartí tantos millónes de momentos maravillosos que quisiera mas regularmente desempolvar. De alguna forma él me advirtió de los posibles problemas de una idea como ésta. Sólo se que quiero vivir más, más intensamente, para poder recopilar más, para poder tener más que decirme a mi mismo, para poder crecer muchísimo.

Recuerdo como caminaba alguna vez por la javeriana, y al sentimiento de cansancio de tener que rondar por las mismas escaleras y los mismos corredores que desde hace años recorro, le ganó el sentimiento de saber que aunque el sitio es el mismo, yo he cambio infinitamente. Soy otra persona, y con la lentitud de las plantas he crecido. No importa si las cosas en derredor no se transforman. Uno siempre tiene la posibilidad de hacerlo, se esté dónde se esté.

Esta mañana me acogió escuchando el maravilloso Junk-Pop de Beck, Soñar de Belanova y las percusiones místicas, contemplativas y maravillosamente relajantes del Six Marimbas de Steve Reich. Lo primero que escuché por la mañana, sin embargo, fue “Sexo en la tercera edad” de El Chivi, cortesía de Seb. Definitivamente fue bueno despertarme con una sonrisa.